Farmacología
Generalidades Aines Antiinflamatorios No Esteroidales
Clase
profesor Mg. Héctor Cisternas Reyes
Son fármacos analgésicos que poseen
actividad antitérmica y, en su mayoría, antiinflamatoria. Con
frecuencia se les denomina por su acrónimo (AINE: Antinflamatorios
No Esteroidales) para diferenciarlos de los glucocorticoides
con actividad antiinflamatoria.
La respuesta inflamatoria es compleja, implica
al sistema inmune y está influida por distintos agentes endógenos como las
prostaglandinas, la bradiquinina, la histamina, los factores quimio tácticos y
los radicales superóxidos formados por la acción de las enzimas lisosómicas.
Los principales efectos terapéuticos y muchas de
las reacciones adversas de los Aines pueden explicarse por su efecto inhibidor
de la actividad de las ciclooxigenasas, enzimas que convierten el ácido
araquidónico que se encuentra en las membranas celulares en endoperóxidos
cíclicos inestables, los cuales se transforman en prostaglandinas (PG) y
tromboxanos
La existencia de, al menos, dos isoformas de
ciclooxigenasa (COX-1 y COX-2), con localizaciones y funciones diferentes, ha
abierto nuevas perspectivas terapéuticas mediante el diseño de Aines que
afecten selectivamente una u otra isoforma.
COX-1 es una enzima constitutiva y su actividad
tiene que ver con la participación de las PG y tromboxanos en el control de
funciones fisiológicas. En cambio, la
COX-2 es una enzima inducible en determinadas células, bajo circunstancias
patológicas (p. ej., en macrófagos, monocitos, células endoteliales y
sinoviales en el curso de un proceso inflamatorio) por el concurso de diversas
citoquinas y mediadores de la inflamación.
El ácido
acetilsalicílico (AAS) es el prototipo de los Aines.
Otros derivados del ácido salicílico son:
salicilato sódico; trisalicilato de colina y magnesio; salsalato o diplosal
(ácido salicilsalicílico), que tras su absorción se desdobla en dos moléculas
de salicilato; diflunisal; salicilazasulfapiridina o sulfasalazina; fosfosal. El AAS inactiva irreversiblemente la COX-1 y
la COX-2 mediante acetilación de un residuo serina específico.
Son de amplio uso (especialmente, el
diclofenaco), con actividad analgésica, antitérmica y antiinflamatoria potente,
y eficacia comparable a la de los derivados del ácido propiónico.
Etodolaco es un derivado piranoindolacético que
muestra cierta preferencia por la inhibición de la COX-2, respetando
relativamente la síntesis de PG en la mucosa gastrointestinal y riñón (COX-1).
Ketorolaco tiene muy buena eficacia y potencia
analgésica. Como AINE clásico posee también efecto antitérmico, moderada
eficacia antiinflamatoria e inhibe la agregación plaquetaria. Su mayor ventaja
quizá reside en ser uno de los pocos AINE que se encuentra disponible en
preparaciones para uso parenteral.
Sulindaco posee acciones antiinflamatoria,
analgésica, antipirética y antiagregante
plaquetaria clásicas de los Aines.
Los derivados del ácido fenilpropiónico, aunque
sus estructuras químicas sean relativamente diferentes, son un grupo bastante
homogéneo por sus características farmacológicas.
El primero de la serie fue el ibuprofeno, cuyo
relativo éxito, en consonancia con la escasa incidencia de reacciones adversas,
promovió el desarrollo de numerosas moléculas: naproxeno, fenoprofeno,
ketoprofeno, flurbiprofeno, ácido tiaprofénico y otros derivados de uso clínico
como indoprofeno.
El metamizol es un analgésico comparable al AAS
y superior al paracetamol, a igualdad de base y vía de administración, en
dolores agudos de tipo moderado/medio. En comparación con el AAS es menos
lesivo para la mucosa gástrica y no provoca complicaciones hemorrágicas (aunque
inhibe la COX plaquetaria y la síntesis del TXA2, dicha inhibición es
competitiva).
La fenilbutazona posee buena actividad
antiinflamatoria, analgésica, antitérmica y uricosúrica.
A
diferencia de otros AINE, los oxicams son ácidos enólicos que comenzaron a
introducirse a finales de los ‘70 como Aines de semivida larga que permitían
una sola toma diaria, algo importante en el tratamiento de procesos
inflamatorios y dolorosos crónicos. Los más utilizados son el piroxicam
(el prototipo), el tenoxicam, el isoxicam y el meloxicam
(más reciente).
Dentro de
este grupo se encuentran, asimismo, diferentes pro fármacos del piroxicam, como
el ampiroxicam y el pivoxicam, y otros, como el lornoxicam
y el cinnoxicam.
Aunque se
comercializaron a partir de los años 50, nunca han gozado de amplia aceptación
clínica pues no presentan ventajas con respecto a otros Aines y, con
frecuencia, producen reacciones adversas, como la diarrea.
Sus
propiedades farmacológicas son similares a las de otros grupos aunque, con el mefenámico
y el meclofenámico, los efectos sobre la agregación plaquetaria son
menos importantes que con la mayoría de los restantes Aines
El paracetamol
en sentido estricto no es un AINE, ya que carece, al menos desde un punto de
vista clínico, de actividad antiinflamatoria.
Sin
embargo, posee eficacia antitérmica y analgésica comparable a la del AAS
aunque, obviamente, es menos eficaz que éste en dolores de origen inflamatorio.
La sobre
dosis de paracetamol produce la acumulación de un metabolito menor, la N-acetil-p-benzoquinona,
que es responsable de la hepatotoxicidad.
Es
relativamente selectivo de la COX-2. Posee actividad analgésica (similar al
ibuprofeno y superior a la indometazina), antiinflamatoria (similar a la de la
indometazina, diclofenaco, piroxicam o ibuprofeno) y antitérmica (superior a la
indometazina, aspirina, ibuprofeno o paracetamol).
Los
principales fármacos dentro de este grupo son la clonixina (el
más empleado, bajo la forma de clonixinato de lisina), la isonixina, el
ácido niflúmico y su derivado el morniflumato. Es
un grupo de fármacos con acciones analgésica, antiinflamatoria y antitérmica
comparables a otros AINE. Aunque no se han descrito efectos adversos de
relevancia, su uso puede asociarse a náuseas y manifestaciones neurológicas
(cefaleas, somnolencia o mareo). Sus efectos gastrointestinales tienen menos
importancia.
Los coxibs hacen efecto rápido, a la
media hora de tomarlos empieza a notarse que el dolor disminuye. Su acción
sobre la inflamación se nota a lo largo de los días.
Los coxibs orales están indicados para el
tratamiento de la artrosis y artritis reumatoide. También pueden ser
beneficiosos en otras patologías crónicas como la espondilitis anquilosante.
Los coxibs también se han ensayado en el
tratamiento del dolor, existiendo en la actualidad coxibs de administración
intramuscular e intravenosa indicados para el tratamiento del dolor
postoperatorio.
Todos los efectos de los
Aines se relacionan con la inhibición de la COX. El AAS es el único que produce
una inhibición reversible con la COX-1.
El efecto
antiinflamatorio se relaciona con la inhibición de la COX-2 y muchos de los
efectos indeseables con la inhibición de la COX-1
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